Triple asesinato cerca de Marsella: en el juicio, el miedo de los testigos complica la búsqueda de la verdad
En el juicio por el triple asesinato de Brahim Chabane, Réda Khaldi y Nassim Loubani—que fueron asesinados la noche del 28 al 29 de diciembre de 2020, cerca de Marsella— ,los testimonios han puesto de manifiesto un gran desafío: varios familiares se muestran ahora menos concretos de lo que lo eran al inicio de la investigación, mientras que el temor a las represalias pesa mucho sobre el proceso. Ante el tribunal penal de Aix-en-Provence, los silencios y los recuerdos vacilantes ocupan ahora un lugar central.
Testimonios que han cambiado con el paso de los años
El testimonio de Tahira, la pareja de Brahim Chabane, causó una impresión especialmente fuerte en la vista del 27 de octubre. Durante sus primeras declaraciones, a finales de 2020 y principios de 2021, había hablado de la implicación de su pareja en el tráfico de drogas, de las rivalidades por los puntos de venta y de una deuda de 100 000 euros.
Al declarar varios años después, su relato es considerablemente más comedido. La joven explicó que, bajo el impacto de la muerte de su pareja, había transmitido información que había oído de personas de su entorno, sin poder confirmarla en su totalidad. Ahora describe a Brahim como alguien que quizá realizara tareas puntuales, en lugar de dirigir una vasta red.
Este cambio plantea una cuestión importante para los jueces: ¿cómo pueden distinguir entre los hechos conocidos directamente por los testigos, los rumores que circulan entre sus conocidos y los recuerdos reconstruidos tras varios años?
«Valoro mi vida»: el miedo se cuela en la sala del tribunal
La inquietud de Tahira se hace evidente cuando se le pregunta qué sabe sobre las actividades de su pareja. Explica que teme por su seguridad y señala que, en su círculo social, hay cierta información que no se comparte, ni siquiera dentro de una pareja.
Sus comentarios dan una idea de la dificultad de recabar testimonios en un caso vinculado, según la acusación, a rivalidades en el tráfico de drogas de Marsella. El miedo no se traduce necesariamente en una negativa total a hablar; también puede llevar a restar importancia a ciertos hechos, a evitar nombres o a recurrir a respuestas vagas.
La vista también estuvo marcada por tensiones y denuncias de amenazas en torno al juicio. El ambiente descrito en la sala de audiencias pone de relieve hasta qué punto la presencia de los acusados y las miradas que intercambian entre ellos pueden influir en el testimonio de los testigos.
Una familia que sigue lidiando con la pérdida
En medio de este proceso, Tahira recuerda lo que está en juego para ella más allá del caso judicial: su hija está creciendo sin su padre y sigue teniendo dificultades para comprender su desaparición. La joven afirma que quiere respuestas para su hija y para Brahim.
Su testimonio saca a la luz una realidad que a menudo pasa desapercibida en los casos penales: los seres queridos deben, al mismo tiempo, hacer el duelo, responder a las preguntas de los investigadores y enfrentarse públicamente a detalles, a veces dolorosos, sobre la persona que han perdido.
El relato de la pareja de Nassim Loubani, que también testificó en la vista, aporta poca información sobre las actividades de las víctimas. Ella describe al hombre al que amaba y explica que desconocía los detalles de su posible implicación en el mundo del crimen organizado.
La ausencia de ciertos testigos también complica el proceso. No se ha podido localizar a la expareja de Réda Khaldi, a pesar de los esfuerzos por conseguir que compareciera ante el tribunal.
Lo que el tribunal aún debe aclarar
En este caso hay cinco acusados a juicio. Según la fiscalía, el triple asesinato fue presuntamente ordenado por Karim Harrat —descrito como una supuesta figura del mundo del crimen organizado relacionado con las drogas en Marsella—, con Amine Oualane actuando como su enlace sobre el terreno. Estos detalles forman parte de las hipótesis presentadas ante el tribunal y no deben confundirse con hechos que se hayan establecido de forma definitiva.
El proceso se centra, en particular, en las supuestas rivalidades, las amenazas previas y las circunstancias del tiroteo. Brahim Chabane había sobrevivido a dos intentos de asesinato durante el verano de 2020, uno de los cuales le dejó gravemente herido. Los vídeos difundidos poco antes de su muerte también figuran entre las pruebas analizadas en la vista.
Está previsto que el juicio continúe hasta el 6 de noviembre. Hasta entonces, los jueces deberán comparar las distintas declaraciones, las pruebas materiales y los testimonios de los testigos para reconstruir los hechos sin sacar conclusiones precipitadas a partir de silencios o contradicciones.
Marsella: entre la memoria y el descubrimiento
Para comprender este caso, hay que mirar más allá de las vistas judiciales y las noticias. Marsella es una ciudad de barrios, puertos, mercados y paisajes mediterráneos, cuya riqueza humana no puede reducirse a la violencia asociada al tráfico de drogas. Durante una visita a Marsella, un paseo por el Puerto Viejo, un recorrido por el barrio del Panier o una excursión a las Calanques permiten vislumbrar otras facetas de la ciudad. Viajar significa tomarse el tiempo para conocer los lugares y a sus gentes, sin dejar que una sola historia defina a toda una ciudad.

